EL PERIODISTA DE TEA ARTE

* No miente.
* No manipula la información, ni la recorta, ni participa de operaciones políticas
ni de conveniencias mediáticas.
* No es objetivo ni subjetivo; es equitativo y dispone democráticamente de toda
la información que consiguió.
* Puede justificar con datos y argumentos lo que dice.
* Cuida y protege sus fuentes.
* Chequea y coteja sus fuentes con otras (si es posible, como mínimo tres).
* No trabaja gratis.
* Trabaja para sus lectores (oyentes o televidentes) y no para sus auspiciantes.
* Debe manejar un lenguaje cortés, elegante, culto y que, a la vez, todos entiendan.
* Debe ser humilde; no enamorarse nunca de sus textos o sus dichos.
* No plagia el trabajo de sus compañeros o colegas.
* Sabe que no escribe para él ni para el medio en el que trabaja, sino para los lectores,
los oyentes y los televidentes.
* No es un eslabón en la cadena de promoción de la industria del entretenimiento.
* Está convencido de que la ética no pasó de moda, sino que es la esencia del oficio.
Bonus track: como dice el periodista y escritor Manuel Vicent, “debería alcanzarle con leer
a Shakespeare y mirar la calle”.